Forbidden
Me encanta que ponga eso a veces. Suena tan angloalemán que da gusto.
En fin, el 21 de mayo fue un día de estos cojonudos que todo sale bien desde que te levantas… a las 12 porque no te suena el despertador. Curioso ahora que leo, 21, 12, y si sumamos todas sus cifras da 5, qué casualidad, 5 como el mes de mayo…
El caso es que ese día tenía pensado levantarme temprano para ponerme a estudiar, pero los azares del destino me lo impidieron. El día prometía.
En casa, la caldera no funcionaba y me tuve que duchar con agua fría. Cuando llego al CUVI me veo obligado a asistir a una clase a la que no tenía pensado ir, con lo que me quedo sin comer a una hora decente y yo estaba muerto de hambre. Salgo de clase sobre las 3:30 y me dispongo a ir a saciar mis ansias por ingerir alimentos (o sea, comer). Pero qué casualidad, me había olvidado el dinero en casa… Así que nada, me mosqueo, hago ver al personal que estoy mosqueado, cojo el coche y me voy para casa. Lo de coger el coche es muy atrevido porque me costó encenderlo. Y mucho.
Mientras conducía camino a casa para ir a buscar el dinero para poder comprarme un mísero bocadillo me doy cuenta de que estaba a punto de quedarme sin gasoil en el coche. Así que me veo obligado a dar la vuelta porque ya me había pasado la gasolinera. Con la consiguiente pérdida de tiempo que supuso eso llegué a casa, cogí el dinero y volví a la Universidad.
Ya eran las 4:10 aproximadamente. Llego a la cafetería (porque el comedor ya estaba cerrado) y sorpresa. Estaban limpiando la plancha. Así que nada, me quedo sin comer “caliente”. Intento ver si queda algo comestible por la cafetería y sí, una trozo de pizza seco y asqueroso estaba allí a ser malingerido por mis intestinos. Me pido esa puta mierda de trozo de pizza que no comería en condiciones normales y una CocaCola.
Pero bueno, era mi día, estaba claro. Tan claro como que cuando voy a la máquina de comida a pillarme un suplemento alimenticio (porque la mierda aquella no me había quitado el hambre) y le meto 2€, son tragados por la puta máquina. Me quedo mirando a la máquina y luego a mi mano. Pero me relajé y fui educadamente a la cafetería a ver si podían hacer algo por lo que me había pasado. Pero como era mi día me respondieron de una manera muy borde que no, que no me ayudaban. Bien. Salgo por la puerta y le meto una hostia a la máquina que hizo que todas las miradas se centrasen en mí (conozco a una persona que sería feliz por ese momento), pero no pasó nada. Entonces pruebo a meterle una moneda de 10 céntimos, para ver si me la tragaba. Y sí, me la tragó. Así que empecé a cargar. Le di una hostia, le di otra hostia, otra hostia, pin pan pum y todo dios ya se estaba empezando a partir el culo. Sobre todo por el gran dominio de la injuria que tengo en momentos como esos. Cuando ya estaba harto de tanto puñetazo pues le di una patada que hizo retumbar la máquina… y sonó el sonido esperado, una moneda había caído. Sí, una moneda. Pero la puta moneda de 10 céntimos, joder, cuando se supone que la de 2€ estaba debajo, va y cae la que debía de estar por encima. Hasta las leyes físicas atentan contra mí.
Menos mal que estas cosas me las tomo con un poquito de sentido del humor y acepté las risas de mis compañeros uniéndome a ellas, ya sabéis, el mythico me río por no llorar. Frustrado y con el estómago casi vacío me pongo a encuadernar el libro de Marketing… En fin, ya no digo lo que pasó con el “libro”. Me recordó al “chiste” de ¿Qué hace un leproso tocando una guitarra?
A partir de ese momento decido quedarme sentado sin hacer nada, era lo mejor que podía hacer ese día, nada. Porque de la nada nunca puede salir algo malo. Y la verdad es que así fue. Salvo por las 3 o 4 veces que tuve que cogerle el teléfono a una chica preguntándome por El Presidente. Aunque eso ya fue surrealista.
Sobre las 7 tenía que llamar a alguien, era una llamada importante, pero vaya, qué casualidad, la otra persona tenía el teléfono apagado y aún a día de hoy no lo he conseguido. Así que me fui para casa, encendí el ordenador e intenté acabar el día con una sonrisa. Empecé a reírme de mí mismo, porque la verdad es que es una historia que hace gracia, salvo cuando le pasa a uno, así que cuando pasa, lo mejor es tomárselo bien y dejarse de rollos. Es un día malo, lo tenemos todos, lo tendremos y siempre estarán ahí para hacer que los días grandes sean más grandes todavía.
Pero eso sí, ese día nada me salió bien jajajaja.
Un saludo
(Quien llegó hasta aquí merece un premio xD)
6 respuestas a “Forbidden”
Déjame un comentario, venga ^_^


“Curioso ahora que leo, 21, 12, y si sumamos todas sus cifras da 5…”
¿Qué? XD 2+1+1+2 son 6 de toda la vida… No busques conspiraciones cósmicas en tu contra, que no hay
Esa suma mal echa tb puede formar parte del mal día xDD.
La historia es muy buena pq me imagino a manu intentando dañar la máquina xDDD.
Tu tranqui y se rencoroso con la máquina q un día recuperamos esos dos euros… Q cabrones en la cafeta.
Mi día así fue el 13 y me puse en plan claro, es martes y trece que se le puede pedir… XD
Ánimo Manu!!!
LOOOL
Sí,la verdad es que un día malo lo tiene cualquiera
Que putada lo de la máquina eh O.o .
Ya sabes, haz una lista de acciones y un programa titulado “Me llamo Manu” xDD
Espero que a pesar de eso todo te vaya bien
Biquiños
Jajaja, pues parece que tampoco sé sumar. Os juro que ayer las cuentas me daban xD
“Pues dale una patada”
Al fin alguien que me hace caso, coño xD